El único hombre que le clavó un cuchillo a la reina
06May

En 1821, un chico de 18 años con flequillo estrafalario llegó a París para estudiar medicina. Se llamaba Hector Berlioz. Décadas después, en sus memorias, recordaría su primer encuentro con una sala de disección. “Era como si la Muerte y su espeluznante banda me pisaran los talones”, escribió. Ocurrió en el Hospital de la Piedad. Allí, asqueado por el repugnante hedor del lugar, vio “los miembros esparcidos, las cabezas sonriendo, las calaveras boquiabiertas” de los cadáveres. Lo peor, rememoraba, era ver las ratas royendo vértebras sangrantes y bandadas de gorriones picoteando los pulmones humanos. El joven saltó por una ventana del hospital, huyó corriendo a su casa y decidió dedicarse a otra cosa. Y ahí está la Sinfonía fantástica, con la que Berlioz revolucionó la música.

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Publicado el 06 de May del 2018
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