Expertos desaconsejan los controles en aeropuertos
14Oct

Los expertos europeos en epidemias creen que desplegar controles en los aeropuertos de la UE para evitar la llegada del brote de ébola es caro e innecesario. Según el informe que acaba de publicar el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) estas pruebas de detección de enfermedades infecciosas no han demostrado ser eficaces para prevenir o retrasar la transmisión de epidemias del pasado, como en las pandemias de gripe o con el dengue, y por eso tampoco aconsejan que se usen ahora.

En contra de lo propuesto por la presidencia de turno de la UE, ocupada por Italia, el informe del ECDC considera un error tomar esta medida porque sus resultados son escasos y su despliegue supone una gran inversión. “Teniendo en cuenta que hay controles de salida en los países afectados y los malos resultados de los métodos disponibles”, explica el organismo en una nota, los controles en los aeropuertos europeos probablemente ofrezcan un rendimiento “extremadamente bajo” y “representa una elevada inversión que sólo puede contribuir de forma limitada a la prevención de la importación de la enfermedad”.

En el informe del ECDC se explica que es más útil realizar los controles en el origen que al llegar al destino, dado que es muy poco probable que se desarrollen los síntomas en las pocas horas (al menos seis) en las que el posible contagiado estaría volando desde los países afectados hasta la UE. En todo caso, estos controles tendrían sentido en de vuelos de más de 12 horas de duración en los que el pasajero no presentara síntomas al despegar y si pudiera aterrizar con fiebre.

Además, con respecto a los controles que ya se están realizando en los aeropuertos de origen con ayuda del Gobierno de EEUU, el ECDC recuerda que se han realizado 36.000 controles con 77 falsos positivos en los que la temperatura del viajero hizo sospechar. Aunque se les impidió volar, ninguno de los 77 estaba infectado de ébola. En cambio, el ciudadano liberiano que murió en Dallas sí logró viajar.

El informe añade detalles técnicos, como el importante margen de error de los termómetros infrarrojos, que motivan que los controles de temperatura actuales no garanticen unas mediciones exactas que permitan dar con todos los viajeros febriles. En concreto, el margen de error habla de hasta un 25% de falsos positivos y hasta un 20% de febriles que escaparían a la detección.

Los pasajeros podrían portar el virus sin presentar síntomas o incluso tomar antitérmicos para enmascarar la fiebre. El informe también advierte que los numerosos falsos positivos, en los que se detectara un viajero febril pero sin ébola, desatarían la alarma y obligarían a hacer numerosos análisis de ébola, colapsando los laboratorios.

Los expertos también añaden a su informe la infructuosa experiencia del pasado con estos controles. Se remontan a la epidemia del SARS, contra la que Australia hizo 1,84 millones de controles, detectando cuatro falsos positivos y dejando pasar 25 casos posibles. En Canadá se vigiló la temperatura de 6,5 millones de personas, registrando 9.100 viajeros febriles pero no contagiados.

En Canadá, este despliegue costó más de cinco millones de euros el tiempo en los cuatro meses que estuvo vigente, lo que contribuye a desaconsejar esta medida por parte de los expertos del ECDC. De momento, y según el informe, solo Reino Unido, Canadá y Estados Unidos han anunciado que controlarán a los pasajeros con vuelos desde los países afectados.

En respuesta a la contradicción aparente entre la propuesta de Italia y el informe técnico, desde la oficina del ECDC recuerdan a este periódico que su trabajo es aportar la mejor información a la Comisión Europea y a los países miembros, pero que la decisión es de estos últimos. El comité de seguridad sanitaria, que reúne a expertos en la materia de los 28 Estados miembros, se reune hoy para abordar este asunto, un día antes de la reunión ministerial.

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Publicado el 14 de October del 2014
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