La hoja biónica de Berkeley Lab
10Mar

Investigadores del Lawrence Berkeley National Laboratory, han desarrollado una nueva hoja biónica capaz de convertir la luz solar en combustible almacenable de alta densidad, imitando el proceso de la fotosíntesis de las plantas. Ya hemos tratado varias veces el concepto de hoja artificial (hoja biónica suena mejor), pero el proyecto de Berkeley representa un nuevo giro de tuerca que podría conducir a niveles de eficiencia superiores.

Ya se llamen hojas artificiales o bien hojas biónicas, el concepto es el mismo. En lugar de utilizar una célula fotovoltaica para generar electricidad directamente a partir de la luz solar, ponemos en marcha una reacción química que transforma la luz solar en hidrógeno, el cual puede usarse en una pila de combustible para generar electricidad.

La cadena luz solar-hidrógeno hace posible que podamos almacenar energía solar indefinidamente, potencialmente en grandes cantidades, de manera similar a como funciona una batería. La tecnología permite salvar la intermitencia propia de las renovables (solar y eólica) y es clave para explotar la tecnología del hidrógeno a nivel global.

Se trata también de una manera más sostenible de producir hidrógeno que de la forma estándar, que implica el consumo de combustible fósil para su obtención. Con empresas como Toyota y GM a punto de desembarcar sus modelos con pila de hidrógeno, es fácil comprender que la carrera para la obtención de hidrógeno barato y de manera sostenible no ha hecho más que empezar.

El proyecto de Berkeley se apoya en células fotoelectroquímicas, con una necesaria combinación de materiales para producir la reacción química a un precio razonable. La eficiencia de la hoja biónica que están desarrollando en la actualidad, de unas dimensiones similares a las de una hoja natural, no es tan importante como su coste. Los esfuerzos se han centrado en el fotocátodo (el cátodo es la parte de la célula donde se genera la corriente). El equipo ha desarrollado un fotocátodo híbrido de fosfuro de galio (un semiconductor capaz de absorber la luz solar visible) y cobaloxime para producir la catálisis del hidrógeno.

Ambos materiales son relativamente abundantes y baratos, si se compara con los catalizadores basados en platino. Por el momento, el equipo ha publicado sus descubrimientos en la revista Physical Chemistry Chemical Physics, con el título “Energetics and efficiency analysis of a cobaloxime-modified semiconductor under simulated air mass 1.5 illumination”, donde demuestran que casi el 90% de los electrones generados por el material híbrido pudieron almacenarse en forma de moléculas de hidrógeno.

Vía :: CleanTechnica

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Publicado el 10 de March del 2014
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