La sonda ‘Philae’ se está quedando sin batería pero intenta perforar en el suelo del cometa
14Nov

Los científicos y los ingenieros de la sonda Philae están trabajando contrarreloj para obtener todos los datos científicos que el robot está tomando en el suelo del cometa 67P/Churyamov-Gerasimenko y, al mismo tiempo, buscar estrategias que puedan alargar un poco su vida en el lugar donde fue a parar tras el descenso del pasado miércoles. El principal problema, han explicado hoy los expertos en la Agencia Europea del Espacio (ESA), sigue siendo que, al estar en sombra, la mayor parte de sus paneles solares apenas cargan las baterías del Philae. La sonda llegó con energía suficiente para funcionar durante dos días y medio y el límite se cumplirá en las próximas horas. Para aprovechar al máximo el tiempo disponible, los responsables de la misión han decidido activar el perforador que lleva el robot, un dispositivo para hacer un agujero en el suelo (hasta 25 centímetros) y tomar muestras que se analizan a bordo, lo que puede dar datos cruciales sobre la composición del cometa. Hasta la próxima comunicación con el Philae (siempre a través de la nave Rosetta en órbita del cometa), fijado para esta noche, no se sabrá qué ha pasado, ha explicado Stefan Ulamec responsable de la sonda de descenso. Además, “todavía no sabemos exactamente dónde está el Philae”, ha declarado. Pero ya se han puesto funcionamiento los 10 instrumentos científicos de la sonda.

El módulo de descenso tuvo una accidentada llegada al suelo del 67P/Churyamov-Gerasimenko, a 510 millones de kilómetros de distancia de la Tierra. Aterrizó en el punto previsto, con gran exactitud de toda la maniobra espacial, tras un descenso de siete horas desde que se desprendió de la Rosetta. Pero al llegar al suelo no se dispararon los arpones que debían fijarlo allí y la sonda rebotó hasta dos veces (en el primer salto se elevó hasta un kilómetro y se desplazó otro tanto). Al tercer aterrizaje se quedó en el suelo, con solo dos de sus tres patas en contacto con la superficie, y junto a paredes rocosas que le dan sombra. Por eso, los paneles de la sonda no están recibiendo suficiente luz solar para cargar las baterías.

En esta situación, ha explicado Ulamec, se ha decidido activar el perforador, pese al riesgo que supone de desestabilizar la sonda que no está anclada al suelo. “Ahora mismo no sabemos si [este instrumento] ha podido o no tomar muestras”, ha señalado el responsable de la sonda, del centro Aeroespacial Alemán DLR. Habrá que esperar al radiocontacto de esta noche para tener una respuesta, ha recalcado, pero también ha advertido que igual se agotan las baterías antes. Otros instrumentos del Philae, como el espectrómetro, están funcionando y se han recibido datos.

Con la información que ha enviado la Philae y la de la Rosetta, los expertos están intentando precisar el lugar donde ha ido a parar la primera. Lo que está claro es que el lugar es desfavorable por el problema de la sombra. “Tenemos muy poca iluminación”, ha declarado Valentida Lommats, de DLR. Por eso, ha explicado que están contemplando la posibilidad de rotar un poco la sonda para que el panel más grande del Philae reciba algo más de luz solar. “Eso nos daría un poco más de energía”. Ahora uno de los paneles recibe luz una hora y 20 minutos al día (el día cometario dura 12,4 horas) y otro 20 minutos, cuando se había contado con seis o siete horas de iluminación diaria. “¿Cruzamos los dedos… a ver cuánto tiempo funcionan las baterías!”, señalaba Lommats.

En cuanto a la nave Rosetta, “está funcionando muy bien, es sólida como una roca y está manteniendo perfectamente las comunicaciones con la Philae, con un contacto muy estable”, ha dicho Andrea Accomazzo, director de vuelo en el centro de control ESOC, de la ESA, en Darmstadt (Alemania).

Pese a los problemas que han surgido en el aterrizaje, los expertos consideran un gran éxito la operación del descenso del Philae, y no solo los europeos, sino también los especialistas de la NASA, que han contribuido en la misión con varios instrumentos científicos de a bordo. “Todo el mundo aquí está encantado. ¡Felicidades!”, han dicho dos científicos de la agencia estadounidense durante una rueda de prensa sobre Rosetta, celebrada en ESOC y transmitida por Internet.

“Tenemos el Philae y el cometa y funcionando”, ha recalcado Accomazzo. Y Ulamec: “Si, ha funcionado a pesar de todo”.

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Publicado el 14 de November del 2014
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