Los matemáticos se estrellan contra la solución a uno de sus grandes desafíos
01Jan

La conjetura abc nació durante una conversación entre los matemáticos David Masser y Joseph Oesterlé en 1985. Su nombre hace referencia a los protagonistas del enunciado, tres números a, b y c que cumplen a + b = c. Se pide además que no haya ningún número primo que divida al mismo tiempo a a y b (recordemos que los números primos son aquellos únicamente divisibles por 1 y por sí mismos, por ejemplo 3 o 5, pero no 6, que es el resultado de multiplicar 2 por 3). En una versión simplificada, la conjetura afirma que si a y b son ambos divisibles por grandes potencias de números primos, entonces c en general no lo es. A modo de ejemplo, la factorización de los números 360 y 539 contiene varios números primos repetidos, pero al sumarlos se obtiene 899 = 29 x 31, donde cada término aparece una sola vez. La versión precisa cuantifica el número de excepciones a este comportamiento general. Uno de los motivos por los que resulta tan inaccesible es que se mezclan la estructura aditiva y multiplicativa de los números naturales (0, 1, 2… aquellos que utilizamos para contar), cuya interacción entendemos muy mal.

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Por Administrador
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Publicado el 01 de January del 2016
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