Los padres de niños con enfermedades raras luchan donde no lo hace el Gobierno
10Dec

En una de las obras más conocidas del dramaturgo Ramón María del Valle-Inclán, Divinas palabras (1919), una familia paseaba por ferias y romerías a su niño enano e hidrocéfalo, Laureaniño, para conseguir dinero fácil. “No hay cosa que más compadezca los corazones”, proclamaba uno de los personajes.

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Publicado el 10 de December del 2016
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