Premio de la Fundación BBVA a Bird, descubridor del epigenoma
28Jan

Si todas las células de un ser vivo parten de una sola, y, por tanto, tienen los mismos genes, ¿cómo se explica que sean tan diferentes? Esta pregunta tiene respuesta gracias al trabajo del escocés  Adrian Bird, al que la Fundación BBVA ha concedido este año su Premio Fronteras del Conocimiento en la categoría de Biomedicina, dotado con 400.000 euros. Y la respuesta es que hay unas moléculas, el grupo metilo (-CH3), que se unen al ADN y actúan como una especie de semáforo, indicando qué genes se activan y cuáles no, lo que hace que una célula se convierta en neurona o en hepatocito, por ejemplo. Este proceso de metilación fue el primer control epigenético descrito.

Desde que Bird y otros iniciaran sus trabajos a finales de los setenta, la epigenética ha ido ganando importancia. Para empezar, porque resulta más fácil actuar sobre ella que sobre los genes mismos. Para bien o para mal. Por ejemplo, el tabaco produce cáncer de pulmón porque altera la epigenética de las células, pero no cambia el ADN (no produce mutaciones). Así, hay trabajos que más que en la genética del cáncer (o de otras enfermedades), empiezan a centrarse en su epigenética, ya que esta refleja el efecto del entorno.

Pero Bird no se quedó ahí. Como destaca el acta de la Fundación BBVA, ha aplicado estos conocimientos, y en 2007 consiguió revertir el síndrome de Rett (una enferemdad del trastorno autista) en ratones, lo que abre la puerta a terapias que puedan aplicarse en personas.“Es la primera vez que se revierte una enfermedad neurológica en un contexto experimental, lo que genera la esperanza de que este enfoque se pueda trasladar a la clínica”, señala el jurado.

Otro campo de actuación de este conocimiento es el cáncer. “La metilación del ADN se organiza siguiendo un patrón, que es ligeramente distinto en cada célula. En las células tumorales sabemos que este patrón está muy alterado”, ha explicado  Bird. “Aunque la relación entre metilación del ADN y el cáncer no se entiende del todo todavía, está bastante claro que hay algunos genes que se desactivan en las células tumorales precisamente porque se metilan, y esto facilita el desarrollo del cáncer”.

El jurado del premio ha estado compuesto por: presidenta,  Angélika Schnieke, catedrática de Biotecnología Animal en el departamento de Ciencias Animales de la Universidad Tecnológica de Múnich (Alemania); y cuenta como secretario con Óscar Marín, profesor de investigación en el departamento de Neurobiología del Desarrollo en el Instituto de Neurociencias de Alicante, centro mixto del CSIC y la Universidad Miguel Hernández. Los vocales han sido Darío Alessi, director de la Unidad de Fosforilación de Proteínas, del Medical Research Council británico en la Facultad de Ciencias de la Vida de la Universidad de Dundee (Reino Unido); Mariano Barbacid, catedrático AXA-CNIO de Oncología Molecular en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO); Robin Lovell-Badge, director de la División de Biología de las Células Madre y Genética del Desarrollo del Instituto Nacional para la Investigación Médica-MRC (Reino Unido); Úrsula Ravens, directora del departamento de Farmacología y Toxicología en la Facultad de Medicina Carl Gustav Carus de la Universidad Tecnológica de Dresden (Alemania) y Bruce Whitelaw, jefe de la División de Biología del Desarrollo del Instituto Roslin, centro de investigación básica y traslacional de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido).

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Publicado el 28 de January del 2014
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